Las Colillas de Cigarro También Tienen su Lado Bueno

Las Colillas de Cigarro También Tienen su Lado Bueno

julio 3, 2019
in Category: Noticias
Comentarios desactivados en Las Colillas de Cigarro También Tienen su Lado Bueno 161 0
Las Colillas de Cigarro También Tienen su Lado Bueno

Uno de los productos que más afectan a la salud, tanto de la persona como del medio ambiente, son las colillas de cigarro. Es un desecho que se piensa que no tiene algo bueno, pero eso está por cambiar. El talento e ingenio mexicano le ha dado otra cara a este elemento, a través del reciclaje de este en papel. ¿Quieres saber más? Revisa el siguiente artículo.


El lado negativo de las colillas de cigarro

Una colilla de cigarro acumula hasta 2 mil sustancias tóxicas, 200 de ellas cancerígenas. Una sola colilla puede contaminar 8 litros de agua de mar y hasta 50 litros de agua potable. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Adicciones, en México hay unos 17 millones de fumadores, y cada uno consume unas 127 cajetillas a año. (2,540 cigarros); esto representa alrededor de más de 50 mil millones de colillas (sólo en México).

Un informe reciente de la Ocean Conservancy muestra que los cigarros y las colillas de éstos son la principal causa de basura en los océanos y playas, así como la mayor causa de basura en el mundo. Se estima que se desechan más de 4,5 trillones de colillas por año. Además, las colillas de cigarro pueden tardar hasta 25 años en degradarse.

Ahora lo positivo

Después de revisar esta problemática, hay una propuesta para hacerle frente: Eco-filter. Se trata de una empresa que se dedica al reciclaje de colillas de cigarro; éstas son transformadas en papel bajo un proceso biotecnológico que desintoxica y degrada las colillas a cierto porcentaje. De esta manera, se liberan de sustancias tóxicas y sin los olores comunes del cigarro.

Otra propuesta para hacerle frente al problema es el proyecto “Smoke Life”. Consiste en la recolección de colillas de cigarrillos para su conservación en productos útiles que evitan la contaminación del medio ambiente.

¿Cómo surgieron estas ideas?

Eco-Filter

Eco-filter nació de la tesis del biólogo Leopoldo Benítez, quien en una expedición a la sierra michoacana encontró uno de los hongos más degradadores que se hayan documentado, con el que se logra degradar la colilla en cuatro meses.

“El proceso consta de utilizar el metabolismo del hongo, que hace el trabajo; él y sus enzimas es el complejo celuloso que degrada la madera. Por lo tanto, también degrada la celulosa de que están hechas las colillas” explica el biólogo.

“Las echamos a un biorreactor, que es un prototipo a escala; sólo se le agrega un poco de agua y un poco de hongo. Después de 6 o 7 días se notará cómo el hongo está creciendo sobre las colillas. Se monitorea, se cambia de fase, de diferentes contenedores y finalmente se transforma”.

La pulpa de celulosa es de baja-mediana calidad, por lo que las fibras pueden introducirse en diversos productos como cuadernos, papel, macetas, aislante térmico y acústico. Gracias a los voluntarios hasta el momento Eco-filter ha recolectado una tonelada de colillas en basureros y calles, o recolectadas en centros especiales.

Smoke Life

Fue ideado por Alejandro Matínez, ganador del premio UVM por el Desarrollo Social 2017. El modelo de negocio consiste en elaborar con las colillas de cigarro productos de gran utilidad, como recubrimientos anticorrosivos, pastas para libretas, aislantes térmicos y acústicos, ladrillos, suelas de zapato.

El principal producto de “Smoke Life” es el anticorrosivo, creado con procesos químicos utilizando maquinaria especializada. La elaboración del anticorrosivo toma aproximadamente una hora, desde que las colillas de cigarro son inducidas al proceso de transformación.

Para los otros productos “se requiere de mayor tiempo, pues las colillas son sometidas a un proceso bioquímico con el que se tienen que ir degradando poco a poco y su tiempo de creación es de aproximadamente 3 días” señaló Martínez.

“Smoke Life” basa su modelo en una recolección masiva de colillas encontradas al aire libre o situando contenedores en concurridas inmediaciones de bares y discotecas para que la gente los deposite. La menor cantidad de colillas recolectadas durante una semana en un bar ha sido de 1,500 y la mayor de 3,000 variando el lugar.


Ahora ya podemos tener otra perspectiva sobre este producto. Busquemos tener propuestas como éstas para reducir el impacto negativo que le hemos causado al planeta. En Mexpo queremos seguir inspirando para crear soluciones que hagan el cambio que necesita el planeta. Contáctanos para sumarte al cambio y ser parte de quienes hacen la diferencia por el planeta.

, ,